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Psicoastrología: una astrología para el siglo XXI

Maria

Maria

Mi nombre es Raul y desde aquí quiero presentarme y animarte a descubrir el gran valor y la enorme cantidad de información que pueden aportar los Astros y el Tarot, para que así podáis haceros una idea de cómo realizo mi trabajo. Para mí la Carta Astral de una persona, junto con sus tránsitos, progresiones y demás tecnicismos astrológicos, es la base sobre la que hay que trabajar. Conjuntamente utilizo también el Tarot para reafirmar o concretar esa realidad de base, o para preguntar sobre asuntos concretos y puntuales. De inició os presentaré a grandes rasgos mi visión particular de la Astrología para que podáis entender un poco qué utilidad tiene y cómo puede aplicarse en una consulta sobre una inquietud o un problema determinado.

La Psicoastrología o Astrología Psicológica es la forma actual más moderna de entender la Astrología, un saber que maravillosamente se va adaptando a la existencia en la Tierra según van cambiando los tiempos y según va evolucionando el ser humano. Lejos de la visión más bien supersticiosa, derrotista y negativa del pasado, donde se entendía que el individuo no tenía apenas capacidad de respuesta ante los designios de los astros, la visión moderna de la Astrología es fundamentalmente psicológica, entendiendo que todo lo que pasa, con independencia de si se considera bueno o malo, tiene un sentido para y por nuestra evolución y crecimiento como seres humanos y entes espirituales. Somos nosotros los que condicionamos y atraemos una realidad particular con nuestro karma, la actitud que tenemos ante la vida y las decisiones que vamos tomando. Cuando algo va mal, maldecir a la mala suerte o echar la culpa a los otros o a la vida misma no sirve de nada. Sin embargo, si podemos entender el sentido de cualquier experiencia que tenemos, si aceptamos la realidad y nos sentimos los únicos responsables de ella, entonces vamos a empezar a ver la vida de otra manera, sin entender las cosas como “buenas” o “malas”, y comprendiendo que tenemos la total capacidad de afrontar, dominar y superar todo aquello que nos pasa. Para esto sirve la Astrología de nuestro días, para saber quiénes somos, qué es lo que debemos hacer en esta vida, qué es lo más importante y en qué momento de nuestra evolución estamos en el presente, y por qué nos pasa lo que nos pasa y cómo podemos afrontarlo.

El nivel de información que podemos extraer de una carta astral es tan extenso que es difícil de resumir en unas pocas líneas. Para que podáis haceros una idea general a continuación os muestro unas cuantas indicaciones de cómo se puede utilizar la Astrología desde un punto de vista práctico. Formas de trabajar con la Astrología hay tantas como astrólogos. Yo aquí os muestro mi visión particular y personal, basada en muchos años de observación y experiencia en la interpretación.

LAS POSICIONES NATALES DE LOS PLANETAS: Cada posición planetaria de nuestra carta astral describe una parte de nosotros. Es como si dentro existiesen varias personalidades diferentes, de ahí que el ser humano sea tan complejo.

Sol: Representa nuestra esencia individual y el potencial que se tiene. Muestra aquello en lo que tenemos que convertirnos para realizarnos como entes individuales y diferenciados, y por lo tanto, aquello que nos hace felices y nos aporta ganas de vivir.

Luna: Es nuestra vida íntima, familiar y afectiva. Representa aquellas circunstancias concretas que necesitamos para sentirnos cómodos, seguros y estables emocionalmente en el día a día de nuestra existencia cotidiana más íntima. Es nuestra forma de sentir y la manera que tenemos de reaccionar instintivamente.

Mercurio: Es nuestra mente e intelecto. Indica cómo pensamos, qué es aquello que nos interesa y cómo nos comunicamos con los demás.

Venus: Muestra la forma de relacionarnos con los demás, qué tipo de personas buscamos y atraemos y cómo van a vivirse nuestras relaciones sociales y de pareja. Son nuestros valores y nuestros gustos, y aquello que más nos agrada y nos hace sentir bien.

Marte: Es el carácter, la fuerza vital y física. Detalla la manera que tenemos de hacer las cosas. Son nuestros deseos y la forma de autoafirmarnos y hacernos valer ante la vida y ante los demás.

Júpiter: Nuestras creencias y nuestra filosofía de vida. Representa aquello dónde le encontramos un sentido a la vida.

Saturno: Es la vocación, la profesión. Representa aquello que tenemos que desarrollar y el terreno en el que más tenemos que evolucionar y aprender.

Urano: Representa aquello de lo que debemos liberarnos para así poder experimentar un despertar que permitirá el salto de consciencia y la apertura al mundo espiritual.

Neptuno: Nuestra relación con la Transcendencia, con la fuente origen de todas las cosas. Indica la forma y el sector de la experiencia donde descubrimos la realidad espiritual y la conexión con nuestro yo superior, con esa “chispa divina” que todos llevamos dentro.

Plutón: Representa aquello que tenemos que transformar. Es el sector de la vida en el que vivimos las experiencias más trascendentes, profundas e intensas. Es allí donde “morimos” y “renacemos” psicológicamente hablando.

Ascendente: Es la forma de afrontar la vida y todos los inicios. Es el camino que debemos tomar para llegar hasta el Sol y así realizarnos con nuestra esencia individual.

Nodo Norte: Hacia dónde vamos. Sector de la experiencia desconocido para nosotros y por desarrollar. Es el camino que hay que tomar para crecer y evolucionar como seres humanos.

Nodo Sur: De dónde venimos. Representa nuestras vidas pasadas y aquello que ya hemos hecho y que por lo tanto dominamos. No debemos estancarnos ahí pero sí podemos aplicar en esta existencia la experiencia y sabiduría de vida anteriores.

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LAS CASAS: Son los diferentes sectores de la experiencia en nuestro plano.

Casa I (Aries): El Carácter. Cómo nos ven los demás y qué es aquello que más condiciona nuestra personalidad.

Casa II (Tauro): El dinero y las posesiones materiales.

Casa III (Géminis): El entorno más inmediato, hermanos, primos, tíos, vecinos, etc.… Los estudios primarios y los viajes cortos dentro de un mismo país o cultura.

Casa IV (Cáncer): El hogar, la familia, la convivencia. El padre.

Casa V (Leo): La capacidad creativa, los hijos, las aventuras amorosas.

Casa VI (Virgo): El trabajo y la salud, los compañeros de trabajo y los animales domésticos.

Casa VII (Libra): Las relaciones, aquello que encontramos en los demás, el tipo de persona que conviene como pareja.

Casa VIII (Escorpio): La vida interior, las relaciones más profundas y transformadoras, la sexualidad, las finanzas conjuntas.

Casa IX (Sagitario): La vida social, los estudios superiores, los viajes al extranjero, la familia política, los asuntos judiciales.

Casa X (Capricornio): La vocación, la profesión, la reputación y las metas personales. La Madre

Casa XI (Acuario): Los amigos y nuestra relación con grupos de personas.

Casa XII (Piscis): El mundo espiritual, o en su defecto, aquellas situaciones de aislamiento o sufrimiento que nos obligan a evolucionar espiritualmente si no somos capaces de hacerlo de una manera consciente.

LOS ASPECTOS: Son relaciones angulares entre las diferentes posiciones planetarias de una carta astral. La expresión de cualquier planeta se ve condicionada por la de los demás, ya sea para apoyarle o para contradecirle, y de ahí surgen todos los pormenores, virtudes y conflictos internos que todos tenemos.

SINASTRÍA: Es la comparación de dos cartas astrales de dos personas. Muestra como interactúan las energías del uno con las del otro con gran exactitud en toda su complejidad. Supone una herramienta de incalculable valor aplicable a todo tipo de relaciones humanas, y especialmente a la pareja.

LOS TRÁNSITOS: Los planetas están constantemente viajando a través del Zodíaco. Cada vez que alguno de ellos alcanza el grado exacto de un signo en concreto en el que se sitúa un planeta de la carta astral, ese planeta, y por lo tanto esa parte de nuestra personalidad, se ve activada y desafiada por el exterior. Los tránsitos representan lo que ocurre afuera y cómo nos afecta. Si vemos qué tránsitos vamos a tener en un futuro podemos saber a grandes rasgos qué es aquello que nos puede pasar. Después dependerá de nosotros el cómo afrontarlo.

LA CARTA PROGRESADA: Es la evolución de nuestra existencia y de nuestra personalidad. Muestra en que momento nos encontramos, a qué sector de la existencia somos más sensibles en el presente y qué es aquello verdaderamente importante en el aquí y ahora.

Mezclando los Tránsitos y la Carta Progresada obtenemos con todo lujo de detalles la esencia del momento presente de cualquier ser humano y podemos hacernos una idea de lo que va a pasar en el futuro, pero siempre el hecho de que las cosas nos vayan mejor o peor dependerá fundamentalmente de lo que nosotros vamos a hacer o decidir.

La Astrología te muestra qué circunstancias internas y externas dominan ahora, qué es aquello que más te conviene hacer, si tienes una etapa más o menos favorable en tal o cuál sector, qué es aquello a lo que tienes que prestar más atención y en qué poner tu dedicación y energía en el presente. Los Astros suponen una guía increíblemente precisa y exacta que siempre va a ser de gran ayuda ante cualquier circunstancias concreta de la vida. Después te corresponde a ti el cómo manejar esa realidad presente, y según como lo hagas de ahí surgen los acontecimientos futuros, que no son más que la consecuencia de la actitud y las decisiones del presente. En esencia eres tú quién creas tu propia realidad. La Astrología puede ayudarte a ser consciente de ello y empezar a tomar las riendas de tu vida para condicionar las cosas a tu favor y darte cuenta de lo que es verdaderamente importante, que no es otra cosa que tu propia evolución como ser humano y el desarrollo de tus potencialidades personales para así poder realizarte y cumplir tu misión en este plano, que al fin y al cabo es lo que más va a poder acercarte a esa felicidad particular con la que todos soñamos.

En fin, es enorme la ayuda y la clarificación que puede aportar una consulta astrológica ante cualquier preocupación o contrariedad. Si quieres consultarme en algún momento decirte que es importante saber la hora más o menos exacta del nacimiento, aunque no imprescindible, así como los datos natales (fecha, hora y lugar de nacimiento) de aquellas personas por las que quieras preguntar. Después la confianza y la apertura es fundamental. Cuanto más abierta y confiada esté tu mente ante la consulta más capacidad de claridad y videncia percibirá el consultor.

RAUL: Astrólogo-Tarotista de Wengo

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Maria

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