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Artículos escritos por los tarotistas y videntes de Wengo

Huevitos, campanas o conejitos

Maria

Maria

Como sea la Semana Santa es verdaderamente una unión de 3 tradiciones: Paganos, Hebreos y Cristianos.
Es una costumbre muy antigua la de regalar huevos al inicio de la primavera. Los huevos de gallina se intercambiaban para celebrar el final de las privaciones del invierno.
En distintas culturas los huevos representan el ciclo de la creación, son símbolos de fecundidad, de renacer y representan los 4 elementos de la vida. La cáscara (tierra) la membrana (aire) la clara (agua) y la yema (fuego).
A partir del siglo XIII que los primeros huevos pintados aparecieron en Europa, al principio se coloreaban de rojo y se decoraban con dibujos o cintas, flores..
A partir del Renacimiento, los huevos de gallina fueron reemplazados por huevos de oro en las Cortes de los soberanos europeos. Decorados con piedras preciosas, pinturas de artistas famosos, estos objetos conocieron su apogeo con los famosos huevos de Fabergé en la Corte de Rusia a finales del siglo XIX.
Ajenos a las modas, para los chicos la costumbre más linda de Semana Santa remite a la tradición según la cual el Domingo de Resurrección, al regresar de Roma, las campanas sueltan desde el cielo huevos de chocolate que caen en los jardines, y hay que buscar en la mañana de Pascua. Por eso también es frecuente ver campanas de chocolate, ya que recuerdan que ellas son las encargadas de sonar alegremente para anunciar la Resurrección, tras varios días de silencio; además de conejos, que simbolizan la abundancia y la renovación.

El Conejo de Pascua tiene sus orígenes en las culturas germánicas y anglosajonas pre-cristianas, siendo este siempre un símbolo pagano y emblema de fertilidad.
Una leyenda explica la existencia del "conejo de pascua" desde el punto de vista cristiano.
Al tener la suerte de tener un amoroso y travieso conejito en nuestras oficinas de wengo Paris este amablemente nos contó la leyenda.
Narra que un conejo quedó encerrado en el sepulcro donde fue encerrado Jesús y presenció su resurrección. Cuando salió de la cueva quiso comunicar a todos la buena nueva regalando huevos pintados, creyendo que así todos entenderían el mensaje de vida y alegría. Desde entonces, cuenta la leyenda, el conejo sale cada Domingo de Pascua a dejar huevos de colores en todas las casas (Aunque nunca se supo que ave los ponía) para recordarle al mundo que Jesús resucitó y hay que vivir alegres..
Posteriormente, los niños de las granjas construían nidos en lugares apartados o escondidos de la casa, el granero o el jardín para que pusiera sus huevos el conejito.
Le damos las gracias a Jodap nuestra mascota por haber compartido su leyenda. Y si te tomaste el tiempo de leer hasta allí pueda que hayas ganado una consulta gratuita!

Felices Pascuas para todos
Maria

Maria

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