Secretos de Tarot by

Artículos escritos por los tarotistas y videntes de Wengo

Árbol genealógico y su carga energética

La familia y los secretos del árbol genealógico

Hola, soy Ruth, vidente y médium de Wengo. En esta ocasión voy a tratar un tema que a mis clientes les sonará muy cercano. Muchos de vosotros habéis trabajado conmigo el árbol genealógico para desbloquear traumas, actitudes que os bloquean y un sinfin de malestares utilizando esta maravillosa técnica impulsada por Alejandro Jodorowsky y Marianne Costa.

Y estoy segura, que a los profanos les resultará tremendamente enriquecedor analizar que gran parte de sus culpabilidades proceden en gran parte de patrones familiares.


¿Qué es la Psicogenealogía?

La psicogenealogía parte de la premisa de que determinados comportamientos inconscientes se transmiten de generación en generación e impiden al sujeto autorealizarse, por lo que para que un individuo tome conciencia de ellos y se pueda desvincular de los mismos, es necesario que estudie su árbol genealógico. La formación de la psique de una persona se realiza en distintas fases pero la primera y fundamental es quién son nuestros padres. Las relaciones con ellos determinan en las etapas de formación de nuestros valores y miedos y es igualmente importante revisar cómo fueron sus padres (nuestros abuelos) y sus hermanos (nuestros tíos) para detectar los orígenes de comportamientos dañinos y deshacer estos “nudos” con el pasado e ir descargando el peso de las experiencias de vida que no nos corresponden. Por lo tanto la psicogenealogía es el estudio del árbol genealógico como vía de conocimiento con un fin eminentemente sanador.

>>>¿Cómo hacer de manera efectiva una constelación familiar?

¿Cuáles son los patrones más repetidos dentro de un árbol genealógico?


Esos patrones se llaman “núcleos”, cuando se prohíben y no se realizan se llaman “nudos”. El ser humano va transitando por esos nudos, o los va deshaciendo. Las amarras al pasado se evaporan. Freud llamó a eso la novela familiar, porque es como una novela, con muchos problemas distintos. Por ejemplo, hay personas que nacen después de un niño muerto y arrastran en la espalda un muerto, “vampiro”. O mujeres a quienes sus padres esperaban que fueran varones, entonces el padre se decepcionó y ya las ves con todo un trauma con los hombres. Uno de los patrones más extendidos lo encontramos en las mujeres, en nosotras mismas, y en búsquedas y esperas infinitas de hombres poco adecuados. En este siglo de mujeres libres, independientes económicamente, profesionales capaces e inteligentes, crea a veces una gran confusión ver que continúan resistiendo largas esperas, agónicas por parte de hombres inseguros e infantiles. Es un gran método ver en este momento si estamos en un patrón de repetición genealógica. Un padre que no participó en el cariño familiar, un padre que abandona, agresivo con la madre... Observar el patrón del padre nos aportará información increíble de nuestros propios roles con los hombres de nuestra vida. A muchas de vosotras os digo que ser madres es estupendo, pero que lo seáis de vuestros hijos, no de vuestras parejas o romances, no por ser “mama” vas a cambiar el rol de un hombre bloqueado en las relaciones de pareja. Para “curar” tenemos que recorrer este camino de orígenes para convertirnos auténticamente en nosotros mismos. 

>>>Constelaciones familiares con tarot

  Desenrreda tus secretos familiares ►
Consulta aquí

La importancia de los nombres


Nuestro nombre es el primer «regalo» otorgado al recién nacido, lo individualiza en el seno de la familia. La psique infantil se identifica a ese sonido con el que constantemente atraen su atención. Termina incorporándolo a su existencia como si fuera un órgano o una víscera más. En la mayoría de los casos, en los nombres se desliza el deseo familiar de que los antepasados renazcan: el inconsciente puede disfrazar esta presencia de los muertos no sólo repitiendo el nombre entero (en muchas familias el primogénito recibe el mismo nombre que su padre, su abuelo, su bisabuelo; si es mujer puede recibir un nombre masculinizado que pasa por ejemplo de Francisco a Francisca, de Marcelo a Marcela etc.). Este nombre, si viene cargado de una historia, a veces secreta (suicidio, enfermedad, ideas contrapuestas a roles políticos...), se hace vehículo de sufrimientos o de conductas que poco a poco invaden la vida de quien lo ha recibido.

>>>¿Qué son los registros Akáshicos?

Hay nombres que aligeran y nombres que pesan


Los primeros actúan como talismanes benéficos. Los segundos, son detestados. Si una hija recibe de su padre el nombre de una antigua amante, queda convertida en su novia para toda la vida. Si una madre que no ha resuelto el nudo con su padre y da al niño el nombre de aquel abuelo, el hijo, preso en la trampa edípica, se verá impulsado a imitar al antepasado admirándolo y al mismo tiempo detestándolo, por ser un rival invencible. Aquellas personas que reciben nombres que son conceptos sagrados (Santa, Pura, Encarnación, Inmaculada, etc.) pueden sentirlos como órdenes, padeciendo conflictos sexuales. Aquellos bautizados como ángeles (Angélica, Rafael, Gabriel, Celeste, etc.) pueden sentirse no encarnados. Los Pascual, Jesús, Emmanuel, Cristián o Cristóbal es muy posible que padezcan delirios de perfección y a los 33 años tengan angustias de muerte, accidentes, ruinas económicas o enfermedades graves. Por lo tanto y, a manera de ejemplo, un padre pone a su hija Marta, su amor de juventud no realizado y la madre se llama María, el padre protegerá a la niña hasta su juventud, hasta que la niña pase a arquetipo de amor no realizado, en estas circunstancias solemos advertir conflictos paternos. La madre, por su parte, canaliza en su hija toda la frustración de no sentirse amada y tendremos a Marta sintiéndose con una enorme angustia y sensación de rechazo.

La importancia de la fechas


El inconsciente tiene buena memoria y marca acontecimientos importantes del ciclo de vida por repetición de fechas o edad. Podemos hacer un ejercicio sencillo, aunque laborioso: tomar un calendario y apuntar las fechas de nacimiento y muerte de los miembros de nuestro árbol genealógico, así como otras fechas significativas, como bodas, accidentes, encarcelamientos, etc. Nos sorprenderá ver como en un mismo día o alrededor de él se amontonan acontecimientos.
Otro ejercicio interesante consiste en observar la edad a la que nuestros antepasados sufrieron un trauma significativo. Veremos que se repite en algunos de sus descendientes de manera idéntica o camuflada. Por ejemplo, una mujer debe ser internada con diagnóstico de cáncer de mama, a la misma edad en que su madre fuera internada por la misma causa y que su hija tuviera la misma edad que ella tenía en aquel momento.

>>>Numerología tántrica: significado de los números

 En mi trayectoria profesional he visto una enorme cantidad de repeticiones patológicas que se crean en la mente del paciente como una larva y de pronto se ven sorprendidos por una afección concreta. La mayoría de las veces, dicha afección es idéntica en enfermedad y edad a la madre o al padre. Este tipo de repetición lo llamamos “contrato de lealtad”. Cualquier contrato de los que hablamos se cumple siempre por lealtad y por miedo a dejar de pertenecer al clan, es decir, por miedo a las consecuencias. Si llegamos a ver nuestros “contratos de lealtad” y de una manera consciente afrontamos la superación del miedo, las repeticiones se diluyen dando paso al individuo esencial, os animo a tod@s a investigar un poco en estas características genealógicas y veréis que os sorprenderéis de pensamientos y actitudes que sin saber muy bien porqué, estabais anudando a vuestras vidas.

>>>Ritual para abrir caminos en tu vida

  Rompe con patrones y cargas energéticas familiares ►
Consulta aquí

También te gustaria...