Secretos de Tarot by

Artículos escritos por los tarotistas y videntes de Wengo

¿Cómo ejercitar nuestra inteligencia emocional?

Mi nombre es  Rosa, Vidente y Tarotista de Wengo y os quería hablar sobre la importancia de mantener en buen estado nuestras experiencia emocional y explicaros cómo podemos adquirir hábitos de inteligencia emocional adecuados.

Se definen las emociones como reacciones psicofisiológicas que representan un modo de adaptación ante ciertos estímulos  que recibimos. Psicológicamente las emociones alteran la atención, hacen subir de rango ciertas conductas y activan redes asociativas en la memoria.

Fisiológicamente las emociones se transmiten por las expresiones faciales, la voz, los músculos y el sistema nervioso autónomo.

A nivel de la conducta las emociones sirven para posicionarnos con respecto a nuestro entorno, nos acercan hacia ciertas personas, objetos, acciones e ideas y nos alejan de otros.  

Algunas de sus características son universales y otras varían según las culturas.

La emocionalidad es el principal sistema de evolución y adaptación.

Etimológicamente el término proviene del latin emotio que significa movimiento o impulso “lo que te mueve hacia algo.”

Sentir una emoción es algo completamente involuntario. No nos podemos enfadar sin un estímulo que desencadene el enfado,  es en ocasiones nuestro propio pensamiento quien desencadena las emociones.

Por definición no existen emociones positivas o negativas,  son las acciones que podemos realizar bajo su influencia lo que les otorga un valor positivo o negativo.

EMOCIONES PRIMARIAS

ALEGRÍA                                    AMOR

DESAGRADO                              IRA

MIEDO                                       SORPRESA

TRISTEZA                                   VERGÜENZA

 

Sentir emociones es algo involuntario, ya que surgen ante determinadas situaciones. A primera vista parece que no podemos ejercer ningún control sobre ellas y se nos antoja que debería ser posible ejercerlo para no estar oscilando de un extremo a otro de modo constante y así evitar que nuestra vida se convierta en vaivén emocional constante y, por tanto en un caos.

Sin que, en mi opinión, constituya una enfermedad de forma cotidiana muchas personas sufren estas oscilaciones emocionales, pasar de la alegría a la ira, al miedo y al amor en cortos espacios de tiempo y dependiendo completamente del entorno, de lo que ocurra en él o de la  posición, palabras o hechos que digan o hagan otras personas.

Pero sí, claro que podemos llegar a vivir en equilibrio y conseguir un equilibrio emocional  mediante la práctica, entre otros,  de determinados ejercicios de inteligencia emocional  y hábitos de higiene emocional, todo  en esta vida es aprendizaje, y si bien es deseable que se aprenda desde pequeñitos, lo cierto es que no es lo habitual, se ha tendido a confundir autocontrol con represión, y  esta tendencia educacional ha traído consecuencias de cierta importancia.

Dar rienda suelta a las emociones puede ser muy deseable en determinadas circunstancias pero no siempre si queremos, de verdad alcanzar el equilibrio y la plenitud  a nivel personal, laboral y social.

Daniel Goleman nos explica cinco habilidades prácticas para  conseguir este objetivo que os resumo encantada.

     1.-Autoconciencia:

Implica reconocer los propios estados de ánimo, los recursos y las intuiciones. Las competencias emocionales que dependen de la autoconciencia son:

Conciencia emocional: identificar las propias emociones y los efectos que pueden tener.

Correcta autovaloración: conocer las propias fortalezas y sus limitaciones.

Autoconfianza: un fuerte sentido del propio valor y capacidad.

     2.-Autorregulación:

Se refiere a manejar los propios estados de ánimo, impulsos y recursos. Las competencias emocionales que dependen de la autorregulación son:

Autocontrol: mantener vigiladas las emociones perturbadoras y los impulsos.

Confiabilidad: mantener estándares adecuados de honestidad e integridad.

Conciencia: asumir las responsabilidades del propio desempeño laboral.

Adaptabilidad: flexibilidad en el manejo de las situaciones de cambio.

Innovación: sentirse cómodo con la nueva información, las nuevas ideas y las nuevas situaciones.

     3.-Motivación:

Se refiere a las tendencias emocionales que guían o facilitan el cumplimiento de las metas establecidas.

Impulso de logro: esfuerzo por mejorar o alcanzar un estándar de excelencia laboral.

Compromiso: asumir como propias las metas del grupo u organización.

Iniciativa: disponibilidad para reaccionar ante las oportunidades.

Optimismo: persistencia en la persecución de los objetivos, a pesar de los obstáculos y retrocesos que puedan presentarse.

     4.-Empatía:

Implica tener conciencia de los sentimientos, necesidades y preocupaciones de los otros.

Comprensión de los otros: darse cuenta de los sentimientos y perspectivas de los compañeros de trabajo.

Desarrollar a los otros: estar al tanto de las necesidades de desarrollo del resto y reforzar sus habilidades.

Servicio de orientación: anticipar, reconocer y satisfacer las necesidades reales del cliente.

Potenciar la diversidad: cultivar las oportunidades laborales a través de distintos tipos de personas.

Conciencia política: ser capaz de leer las corrientes emocionales del grupo, así como el poder de las relaciones entre sus miembros.

     5.-Destrezas sociales:

Implica ser un experto para inducir respuestas deseadas en los otros. Este objetivo depende de las siguientes capacidades emocionales:

Influencia: idear efectivas tácticas de persuasión.

Comunicación: saber escuchar abiertamente al resto y elaborar mensajes convincentes.

Manejo de conflictos: saber negociar y resolver los desacuerdos que se presenten dentro del equipo de trabajo.

Liderazgo: capacidad de inspirar y guiar a los individuos y al grupo en su conjunto.

Catalizador del cambio: iniciador o administrador de las situaciones nuevas.

Constructor de lazos: alimentar y reforzar las relaciones interpersonales dentro del grupo.

Colaboración y cooperación: trabajar con otros para alcanzar metas compartidas.

Capacidades de equipo: ser capaz de crear sinergia para la consecución de metas colectivas.

Salta a la vista lo importante que es el desarrollo de estas competencias emocionales para tener una vida armónica y plena. Potenciando y trabajando éstas, de forma automática van desapareciendo las  “negativas”, con lo que resulta un trabajo muy agradable de realizar puesto que no se pone el énfasis en que hay que corregir,  sino en potenciar lo adecuado.

También la práctica habitual de la meditación, tai-chi y otras actividades ayuda y refuerza nuestro trabajo personal a este nivel y proporciona paz y serenidad, tan necesarias   en nuestra vida cotidiana, pero esto será objeto de otro trabajo.

 Por último, como pequeña (o gran curiosidad), el tarot nos sorprende dándonos información de nuestros estados emocionales de base ante determinadas circunstancias. Por ejemplo, los oros derechos nos hablan de calma y tranquilidad, invertidos de ansiedad y desasosiego. Los bastos  invertidos apuntan a emociones intensas como el enfado y  la falta de empatía. Las espadas (dependiendo del número), nos informan de miedos, rabias, frustraciones, dolor y bloqueos emocionales; y las copas invertidas hablan de la inestabilidad emocional, de los caprichos de la falsedad o falta de correspondencia entre lo que se dice y lo que se siente.

Si te interesa conocer a fondo el significado de tus emociones, contacta a nuestra experta Rosa

 

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